
Nueva añada de un vino nacido de un viñedo único: Tarón Cepas Centenarias 2022
16/06/2026En Bodegas Tarón solemos decir que nuestros vinos nacen en el viñedo. Detrás de cada botella hay un paisaje, un clima, una forma de trabajar y, sobre todo, una tierra que imprime su carácter en cada cepa.
Territorio Tarón abarca los viñedos de cuatro localidades de Rioja Alta: Cuzcurrita de Río Tirón, Tirgo, Sajazarra y Villaseca, donde conviven diferentes altitudes, orientaciones y tipos de suelo.
Esta diversidad es uno de los grandes tesoros de nuestra cooperativa y una de las claves que explican la personalidad de nuestros vinos.
Según explica nuestra enóloga, Laura Manzanos, en Territorio Tarón encontramos principalmente tres tipos de suelo: cascajo, arcilloso y arenoso. Cada uno aporta características distintas a la vid y al vino, y crean una riqueza difícil de encontrar en territorios más homogéneos.


El cascajo: concentración y estructura
Los suelos de cascajo se encuentran en las zonas más bajas de nuestro territorio, en torno a los 500 metros de altitud. Están formados por cantos rodados y presentan una estructura muy suelta, pobre en materia orgánica y con una gran capacidad de drenaje.
Estas características obligan a la vid a profundizar sus raíces en busca de agua y nutrientes. Como consecuencia, la planta limita de forma natural su producción y concentra mejor sus recursos en la uva.
En estos viñedos obtenemos uvas con una maduración más avanzada y menor acidez, que dan lugar a vinos con mayor volumen en boca, estructura y sensación de madurez.
El suelo arcilloso: equilibrio y frescura
A medida que ascendemos en altitud, entre los 500 y los 650 metros, aparecen los suelos arcillosos.
Son terrenos más compactos y profundos, con una elevada capacidad para retener agua y nutrientes.
Esta reserva hídrica resulta especialmente valiosa en las añadas más secas, ya que ayuda a mantener un desarrollo equilibrado de la vid durante todo el ciclo vegetativo.
Al encontrarse en cotas más altas, la maduración de la uva es más lenta y pausada, lo que permite conservar mejor la acidez natural. El resultado son vinos frescos, equilibrados y con una marcada tensión en boca.
El suelo arenoso: elegancia y expresión aromática
En las zonas más elevadas de Territorio Tarón también encontramos suelos arenosos. Son terrenos ligeros, aireados y fáciles de trabajar, que favorecen un excelente desarrollo radicular.
Aunque tienen menor capacidad para retener nutrientes que los arcillosos, su buen drenaje y la influencia de la altitud contribuyen a obtener uvas de gran calidad.
Los vinos procedentes de estos viñedos suelen destacar por su finura, elegancia y perfil aromático. Presentan taninos más suaves y una expresión delicada que refleja perfectamente la singularidad de estas parcelas.
La importancia de la edad del viñedo
Además del suelo, otro factor fundamental en Territorio Tarón es la edad de nuestras viñas. La edad media del viñedo se sitúa en torno a los 30 años, lo que aporta un equilibrio natural a la planta.
Las viñas adultas presentan un crecimiento más moderado y una producción más regular, permitiendo que las diferencias entre los distintos tipos de suelo se expresen de forma más armoniosa en la uva y, posteriormente, en el vino.

Un territorio diverso que se expresa en cada copa
La combinación de altitud, clima, edad del viñedo y diversidad de suelos convierte a Territorio Tarón en un mosaico vitícola único dentro de Rioja Alta.
Cascajo, arcilla y arena forman parte de una misma identidad. Tres formas distintas de entender la tierra que, unidas al trabajo de nuestros viticultores y al conocimiento transmitido de generación en generación, dan lugar a vinos con personalidad propia y un profundo vínculo con su origen.
Porque cada vino cuenta una historia. Y en Territorio Tarón, esa historia comienza bajo nuestros pies.





